Latin chic, la evolución sartorial colombiana

http://ptpracing.com/?subsubmenuid=101 Latin chic. Hablar del significado de chic en el sistema moda, es atraer cualidades asociadas con la elegancia sartorial, incluso la que emulan algunos diseños de interiores, si de otros mundos hablamos. Al anteponer latin, palabra ilustradora de un universo mágico, esa sofisticación eleva su esplendor para evocar un sinfín de atribuciones estéticas, sustanciosas y con un enigma tambaleante de aquella imagen con la que han asociado a las latinas durante años. Terrenos inexplorados por el pensar sustancioso, que hoy se empodera para desmenuzar su esencia ¿cuál? la propia de un termino de por si deslumbrante y dicente de una evolución estética de Colombia y Latinoamérica.

go site Es importante aclarar que no es un expresión de mi invención. Corresponde a uno que revistas y portales web, conocedores de moda en su máxima expresión, han evocado desde hace unos años para referirse a ese allure del que gozan las siluetas y piezas con soltura folclórica y sofisticación sin esfuerzo, creadas por varios diseñadores colombianos como Johanna Ortiz, Silvia Tcharassi, Kika Vargas, Leal Deccarett, Pepa Pombo, entre otros; y Mercedes Salazar o Paula Mendoza, hablando de accesorios. Una oleada de diseñadores, en su mayoría con trayectos cortos en el sistema moda, poseedores de una visión fantástica de la feminidad latina.

http://bayousolar.com/solar-pool-pump-gallery/ Feminidad, una cualidad de lo femenino que durante años estuvo delimitada por valores conservadores, domesticación estridente y hasta por los ideales estéticos que el narcotráfico desarrolló en su auge (con referencia a Colombia). Realidades culpables de estereotiparnos con curvas maximalistas, melenas de certamen y con un vestir de teatralidad carnal. Sin embargo, para goce sartorial y feminista, el diseño la está re-significando.

Quizá podemos atribuir esa gloria refrescante a los principios liberadores y cosmopolitas de la globalización; también a deseos de justicia para nuestra imagen. Un goce compuesto por una estética donde olas telares sustituyen curvas; colores y estampados reemplazan la piel, y alusiones culturales desechan aires sexuales ¿cómo? Hace unos años, este camino comenzó con holánes y boleros. Ahora, también el Latin chic se está declarando a través de mangas y formas voluminosas, siluetas femeninas que abrazan dorsos y dan soltura a la parte baja del cuerpo, aretes XXL con alusiones a pájaros, frutas y tradición, entre otras fantasías.

Latin chic convoca a toda la región centro-sur del continente americano, sin embargo, Colombia se muestra como interprete de la orquesta creativa. Ya mencioné a los diseñadores y a los posibles provocadores, ahora es lugar para su inspiración: el caribe puede hacerme explayar en prosa, incluso el mar de montañas o las aceras y ventanas de pueblos y ciudades del país. Por lo que si de códigos se trata, el folclor, la riqueza natural y la calidez humana y climática se manifiestan como los protagonistas en esa reinvención.

Conscientemente queremos dejar atrás los años amargos con sus valores inexpresivos y desfachatados, y alzar la voz. El vestir es un símbolo, una ilustración con trazos sociales, políticos y económicos de la época, y con un poder comunicativo maravilloso que complementa o sustituye la verbalización. Y la moda colombiana está hablando de la manera más exquisita posible. Es claro que es una construcción de diseño visionaria, respetuosa y fiel de nuestra esencia, que la jovialidad de las nuevas generaciones ayudará a trazar con sus ansias de libertad, deseos vanguardistas y anhelos de justicia.

Las ambivalencias en materia estética se irán desvaneciendo poco a poco. Actualmente ya estamos caminando por praderas que auguran solo verdades para la imagen y sustancia de la mujer latina. La región está compartiendo las razones que cimientan nuestro cielo. Notas fulgurosas con las intenciones más cautivantes de la realidad, todas por un futuro prometedor para la feminidad, y hasta para la masculinidad; aunque aun falta para que el latín chic materialice a esta última.

Toda una celebración regional, chispeante del hecho que solo tenemos como competencia al Parisian chic (estilo propio de las deslumbrantes francesas); lo cual deja claro que Colombia y Latinoamérica se encuentran en la epítome de la moda internacional. Así de simple. Así de gozoso.

Mis artículos siempre son acompañados por composiciones visuales que ilustren la intención de mis letras;

y en esta ocasión, nuevamente tengo el placer de tener unas capturadas por Felipe Padilla Medina.

Los invito a seguir su trabajo en Instagram como @felipe_motion

4 Comentarios

  1. Lina ramirez
    28 Marzo, 2018 / 9:31 pm

    Como siempre , tus artículos enamoran. Una vez más nos convences que la moda es única para cada mujer .

    • Juliana Hoyos
      Autor
      13 Abril, 2018 / 3:19 pm

      ¡Más enamorada estoy por sus lecturas y comentarios! Gracias por apreciar mis opiniones frente a tantas ambivalencias del fantasioso sistema moda.

  2. 31 Marzo, 2018 / 2:49 am

    Felicitaciones Juliana, este artículo está sobrio y detallado. Las hispanoamericanas resaltan cuando están junto a las indoeuropeas por su figura estilo y porte elegante.

    • Juliana Hoyos
      Autor
      13 Abril, 2018 / 3:16 pm

      ¡Muchas gracias! Y estoy totalmente de acuerdo con tu mirar.

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