Renovación consciente, la resolución de nuevo año

Los aires refrescantes del nuevo año provocan una inclinación a renovarse. Un proceso que implica transformación en varios sentidos, pero que eleva su connotación cuando se liga con la imagen, la cual explaya mejores y más confortables aires para los ojos y los ánimos del que desea cambio. El pelo y el maquillaje pueden verse afortunados, sin embargo, el guardarropa es el ganador de este juego. Ropas nuevas comienzan a saltar a la vista, guiadas por las alarmas de promoción que por los mismos días explayan en un sinfín de tiendas, y una realidad llega a reflexión: el consumo inconsciente. Una problemática que lo efímero del sistema moda engendró y que se manifiesta como una noción indigna para su opuesto, el responsable de aclamar a las bases de la razón frente al desperdicio y sus incidencias en el medio ambiente. Con base en esto, expongo una inquietud fundamental asociada, ¿renovarse estéticamente implica ceñirse a comprar lo nuevo del fast fashion de forma irrefutable?

La respuesta que defiendo se asocia con una certera realidad volcada a términos asociados con el amor por lo antiguo, lo de segunda mano y piezas intervenidas que tocan las fronteras del arte. No es reciclaje. No es tendencia. Es el grito de lo verde personificado y una concesión que la noción efímera hace. Un furor de conciencia, que desde hace algunos años camina a paso lento y confiado hacía el ultimátum de lo que será la moda del futuro: un sistema en donde el estilo personal se postra en la epítome.

Para justificar lo anterior, menciono una frase que leí hace unos días cuyo sentido decía que entre menos fashionable (lo que yo defino como inclinación pura y exclusiva a la moda) seamos, más sólido se encuentra nuestro estilo. Verdad que colma de sabiduría a las acciones que el consumo consciente debe buscar y que iniciativas alrededor del mundo lo comparten. Para no ir tan lejos, menciono como ejemplo a True Love and Poems, marca colombiana cuya línea de “Segundas oportunidades” confiere el sentido de compras responsables y que escribe un compás espléndido cuyo sonido opaca a lo efímero y despierta a bellezas dignas de un desenlace opuesto al bote de basura.

Si alzamos la mirada hacía afuera de nuestras fronteras, podemos encontrar propuestas de H&M con colecciones sostenibles fabricadas con materiales reciclajes y orgánicos, y una infinidad de marcas que no solo se limitan a una selección consciente de materiales, sino también a consumos reducidos de agua y tratamiento de la misma, pago y comercio justo y responsabilidad social para toda la cadena de suministros, producción y comercialización.

Apoyar a este tipo de propuestas puede ser una alternativa. Otra valida, puede ser rehusar prendas que están en el fondo del guardarropa nuestro o ajeno, ánimo que resulta maravilloso porque podemos terminar cazando tesoros que nuestras madres o abuelas alguna vez disfrutaron. A su vez, sugiero poner en recurso a la creatividad y elegir la intervención de prendas cuyo encanto está extraviado. Bordar, teñir, pintar, coser o cortar son acciones que impregnan un valor lúdico y sumamente especial a cualquier prenda ensombrecida. Desde zapatos hasta pantalones cobran vida con las sutiles o extravagantes modificaciones que nuestras manos realizan. Las mías por ejemplo, han pintado chaquetas, hecho tijeretazos a jeans y llevado a baletas al extremo de la feminidad con cintas ilusión que abrazan con moños a los tobillos. Y con ellas demuestro que la intervención es el arte de la renovación.

Con todo lo anterior, los invito a que se dejen llevar por las corrientes frescas y se acojan al ruego del medio ambiente. La fidelidad a este y al estilo personal solo transportan a caminos responsables y divertidos. El placer por lo nuevo se desafía y se personifica en un ecléctico significado. Un sinónimo de satisfacción efusivo para esa urgencia anual de renovación estética.

¿Quieres unirte a este río de conciencia y ayudar a secar el peligroso caudal del fast fashion?

En los retratos que personifican este artículo, uso una chaqueta de gamuza que descubrí en la ropa olvidada de mi madre. Una pieza que colorea mi visión y que convertí en un objeto de deseo para los ojos amantes de lo vintage.

 

 

Estas hermosas fotografías fueron tomadas por Felipe Padilla MedinaEn Instagram lo encuentran como @felipe_motion. Los invito a que sigan su visión.

 

 

12 Comentarios

  1. Yolanda
    17 Enero, 2018 / 2:38 am

    July. Gracia por compartir esa vision de moda.en verdad esa alternativa de mirar el guarda ropa ya olvidado llama la atencion y podremos lucir muy bien como tu lo logras en esas bellas fotogrfias expuetas en tu articulo.

    • JulianaHoyosRamirez
      Autor
      19 Enero, 2018 / 3:11 am

      ¡Es con todo el gusto! Te invito a que lo intentes y nos compartas el resultado. Estoy segura de que será maravilloso para nuestros ojos, y por supuesto para los del medio ambiente.

  2. 17 Enero, 2018 / 12:36 pm

    Reciclar, reutilizar, reformar o reconstruir en este caso el ropero significaría proximidad respetuosa y desarrollo o progresión sostenible y amigable con nuestro hogar (la tierra). Q un movimiento así se hubiese iniciado en los 70’s hoy se vislumbraria un entorno más verde y limpio, eso espero q debemos legar a nuestros descendientes un ambiente saludable, excelente artículo felicitaciones Juliana (excelentes fotos)

    • JulianaHoyosRamirez
      Autor
      19 Enero, 2018 / 3:14 am

      Siempre es un placer leer tus aportes. Y referente a este… nunca es tarde para luchar por lo justo, por lo nuestro.

  3. Nancy Ramirez M
    17 Enero, 2018 / 3:24 pm

    Julianita está magnífico tu texto. Gracias por ayudarnos a innovar nuestra imagen dia a dia.
    Vernos más atractivas va de la mano de la autoestima; y para ello la autoimagen es escencial. Uno de los aspectos para ello es innovar nuestro ropero sin perder nuestra individualidad y el otro es ser, sentir, pensar y actuar con coherencia en bien personal y colectivo . Vernos y sentirnos bien es nuestra decision.
    Excelente felicitaciones.
    Nancy

    • JulianaHoyosRamirez
      Autor
      19 Enero, 2018 / 3:19 am

      Tu posición responde a lo que mis deseos gritan. El empoderamiento es el imaginario por el que lucho, y si este nace de una mujer, puedo decir que mi esfuerzo floreció.
      Gracias por leerme y comentar. Un abrazo.

  4. César Murcia
    19 Enero, 2018 / 1:36 am

    Juli
    Respecto a tu artículo
    RENOVACIÓN CONSCIENTE, LA RESOLUCIÓN DE NUEVO AÑO, ¿cuál es tu opinión acerca de lo que nuestras abuelas hacian volteando el cuello desgastado de la camisa de los hombres de casa para continuar aprovechando su diseño y presentación? – Dejando de lado la carencia de recurso para adquirir prendas nuevas, por favor -.

    • JulianaHoyosRamirez
      Autor
      19 Enero, 2018 / 3:46 am

      Lo considero como una muestra de grandeza femenina desde varias perspectivas, ya que determina la acción y recursividad natural tan propia de la mente femenina; demuestra noblemente las ofrendas de cuidado y ánimo de protección hacía el sexo masculino y convoca la pulcritud con la que las mujeres desarrollan sus trabajos o proyectos sin importar de que naturaleza sean (consideración que expongo pues está ligado con la labor doméstica, en su época concebida como un rol único para nosotras). Y esta última me invita a agregar algo. Las mujeres construyen y comparten amor; un amor, que hoy convoco para el consumo responsable.

      • César Murcia
        20 Enero, 2018 / 3:53 am

        Hola Juli
        De acuerdo, quizas cualquiera que haya nacido en un seno familiar con una mujer como protagonista sentiría igual.
        Pero ¿recomendarias esta práctica hoy para recuperar una prenda como lo hiciste con la chaqueta? Quizás para donación a un centro de rehabilitación o cuidado de abuelos…
        Saludos.

        • Juliana Hoyos
          Autor
          21 Enero, 2018 / 8:23 pm

          ¡Pero por supuesto! incluso sin haber visto con mis propios ojos una proeza como esa.
          Gracias por mezclarte en esta reflexión con esas inquietudes tan enriquecedoras. Un abrazo.

  5. Olga
    22 Enero, 2018 / 3:04 pm

    Hola mi niña preciosa me encanta lo k escribes y la revolución que enfocas en tus escritos… sé que vas a llegar muy lejos, siempre me gusta la innovación y autencidad de las personas ,,, marca tu estilo

    • Juliana Hoyos
      Autor
      24 Enero, 2018 / 3:56 pm

      Gracias por tus palabras, me llenas de impulso y cariño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *